¿Cómo se realiza la poda del olivo?

El buen mantenimiento del olivar es clave para lograr cosechar el fruto y poder elaborar así productos tan importantes y cotizados como el aceite de oliva. Para realizar este buen mantenimiento, es necesario llevar a cabo una serie de labores, entre las que se encuentra la poda del olivo.

Se trata de un proceso que debe realizarse de una forma correcta y metódica. Es necesario realizar esta labor de una forma organizada, ya que debe realizarse en momentos muy concretos y de una forma profesional. En el proceso influyen diferentes factores como el clima de la zona, así como las características concretas del suelo en cuestión.

Cuando se realiza la poda del olivo es para conseguir un objetivo concreto. Y es que este proceso es necesario para conseguir que el olivar se revitalice y continúe siendo totalmente productivo. Durante el proceso se cortan las ramas secas del olivo que ya no son necesarias para que la savia pueda llegar con más facilidad a las ramas más sanas.

De esta forma, se contribuye a un aumento de la producción de frutos, reduciendo al mismo tiempo el riesgo de enfermedades en los olivos. Así, la cosecha de frutos será mucho más abundante y eficaz.

poda del olivo

¿Cuál es el momento perfecto para realizar la poda del olivo?

Si bien es cierto que las labores de poda del olivo deben realizarse en un momento muy específico, este momento dependerá de múltiples factores como el clima o las condiciones del suelo. Eso sí, es recomendable realizar esta labor justo después de la cosecha de las aceitunas. Aunque como decimos, el momento en el que esto ocurra dependerá de diversas circunstancias.

Por ejemplo, cuando se trata de olivos en los que se recolectan las llamadas aceitunas de mesa, el momento perfecto para realizar la poda del olivo suele ser en los meses de noviembre o diciembre. El momento especifico se decide de acuerdo a las condiciones del clima, evitando las heladas que pueden darse en esta época del año.

Sin embargo, cuando el destino final de la cosecha es el de la elaboración de aceite de oliva a través de las aceitunas cosechadas, el proceso de poda debe retrasarse. En este caso, estas labores suelen realizarse entre los meses de febrero, marzo o abril. Como ocurría en el anterior supuesto, el momento exacto dependerá de las condiciones de clima y el entorno.

Además de todo esto, el proceso de poda también varíe en frecuencia e intensidad teniendo en cuenta el estado de cada olivo. No se debe podar en exceso para no disminuir la capacidad productiva del árbol. Tampoco deben pasar más de dos o tres años sin podarlos por el mismo motivo.

La clave en la poda del olivo es no dejar crecer brotes secundarios que puedan perjudicar a los principales en la producción de aceitunas. A medida que el olivo va creciendo y alcanza su edad adulta, se lleva a cabo la “poda de producción”, cuyo objetivo es prolongar al máximo la vida del olivo.