Puede que muchos piensen que las variedades de olivo nacieron de la nada o que siempre han estado ahí. Sin embargo, esto no es del todo cierto. El árbol que dio origen a todas las variedades de olivo fue el acebuche, también conocido como olivo silvestre. Por ello, en honor a este origen, es interesante conocer cuáles son las características del olivo silvestre.
Lo cierto es que, aunque este tipo de olivos eran muy comunes hace varios siglos para la elaboración del aceite de oliva, actualmente su papel se ha vuelto más minoritario. Ahora, su uso se centra mayoritariamente en la industria con la elaboración del AOVE ecológico. También se emplea en la elaboración de algunos productos de la industria cosmética.
Entonces, ¿cuáles son las características del olivo silvestre que las diferencian de los demás?
En cuanto a las características del olivo silvestre propiamente dichas, podemos ver que son muy similares a la de otros tipos de olivos cultivados. Sin embargo, también cuentan con algunas diferencias que hacen que los diferentes tipos sean perfectamente distinguibles.
En este sentido, destaca el aspecto algo más de arbusto del olivo silvestre frente a otros tipos de olivo. Cuenta también con una madera mucho más resistente, densa y flexible. Sus tallos son más fuertes y robustos, pero alcanzan una menor altura que otros tipos de olivos, ya que no crece más allá de los 6 metros.

Asimismo , cabe destacar que las hojas del acebuche son más pequeñas y ovaladas, de una tonalidad verde más intensa que la variedad cultivada. Algunos ejemplares desarrollan espinas. Por su parte, el fruto, la acebuchina, es más pequeña y cuenta con menos carne que las aceitunas tradicionales.
La acebuchina presenta características del olivo silvestre muy superiores en otros aspectos. Tiene un alto contenido en compuestos fenólicos y contiene casi el triple de vitamina E que el AOVE tradicional. Además, sus propiedades organolépticas y nutricionales son excelentes. Presenta aromas y matices florales. De paladar sutil, es menos denso y menos amargo, pero más picante.
La tonalidad varía con la maduración: comienza con un potente verde que evoluciona hacia el marrón violáceo o negro.
¿Qué cuidados requiere este tipo de olivos?
Dentro de las características del olivo silvestre es necesario tener en cuenta también los cuidados que puedan requerir este tipo de olivos. En este sentido, destaca que es una especie propia de los climas mediterráneos, y se adapta a la perfección a los suelos más pobres. Es una especie de crecimiento lento que requiere poco mantenimiento.
Además, destaca también su resistencia al calor y a la sequía. Eso sí, es necesario mantenerlo protegido del exceso de humedad y de las heladas. Asimismo, es suficiente una poda en primavera y abono en noviembre y marzo para mantenerlo en óptimas condiciones.
Al mismo tiempo, es necesario destacar que la cosecha de la acebuchina se realiza de forma manual. Esta suele emplearse en la creación de aceite de AOVE, en la alta cocina o en la industria cosmética, así como para tratar algunas afecciones de la piel.